Miguel Aranguren: “El testimonio de mis personajes durará mucho tiempo”

Entrevistamos para la sección literaria de “El gato y el madroño” a Miguel Aranguren, autor de la novela coral “La hija del Ministro”. Una narración impactante por la heroicidad y la villanía de sus personajes en un duro momento de nuestra historia más reciente y, como no podía ser de otro modo en este blog, con Madrid como escenario.

El autor en un encuentro digital

 Miguel Aranguren, además de a su actividad literaria, dedica su tiempo a colaboraciones habituales en diversas publicaciones de tirada nacional como articulista y columnista, a su pasión por la pintura y sobre todo a su familia, como reconoce orgulloso en sus entrevistas. Quizá el dato más llamativo de su currículum sea su gran implicación en un proyecto de cazatalentos literarios.

Vídeo 2:11

De Folios y Lienzos: Comencemos conociendo tu nueva obra, ¿qué puede encontrar el lector que se acerca a “La hija del ministro” (fragmento .pdf)?

Miguel Aranguren: Con esta novela he intentado recuperar la tradición narrativa del siglo XIX, uniéndola a la intriga de una historia de amor según los gustos lectores de hoy. Al lector le sorprenderá la calidad humana de la mayoría de los personajes, incluso a pesar de sus debilidades. En un momento de mucho odio a causa de la política, en “La hija del ministro” brilla con especial fuerza el perdón y la reconciliación.

Madrid en 1931

FyL: La trama de la novela transcurre del final del reinado de Alfonso XIII a los años de la II República, ¿por qué escogió este momento histórico?

M. A.: Creo que fue el último momento de la Historia de España en la que fueron relativamente comunes los héroes anónimos. Y eso es lo que me interesaba, dar voz a todas esas personas que forman parte del árbol genealógico de nuestras familias y que, en momentos terribles, se comportaron de manera ejemplar.

FyL: ¿Ha influido en dicha elección el actual panorama de revisión histórica?

M. A.: No. Digamos que el momento actual es una coincidencia que le da, aún, más interés a la trama de “La hija del ministro”. Pero el debate actual pasará -ya está medio apagado-, mientras que el testimonio de mis personajes durará mucho tiempo.

FyL: Vayamos ahora al contexto ambiental. “La hija del ministro” se desarrolla en la ciudad de Madrid. ¿Es un buen lugar para hacer literatura o sólo si nos referimos a tiempos pasados?

M. A.: Madrid, como cualquier capital, es un caleidoscopio perfecto para que sucedan mil y una historias, tanto en el pasado como en el presente o en un futurible. Dependiendo de la visión de cada novelista, Madrid se comporta como el escenario de un teatro en el que va cambiando el atrezo. Por tanto, no es sólo terreno vedado por Galdós o Umbral, sino un campo abierto para quien desee contar una historia.

FyL: Decía Joaquín Leguina que el corazón de Madrid era oscuro. ¿Cómo es el del Madrid que usted describe en su nueva obra?

M. A.: Madrid es una ciudad de reyes y plebeyos, de santos y pecadores, de asesinos y víctimas, de niños y ancianos… Todo cabe en un puzle tan inmenso. 

Portada de la obra

FyL: ¿Y los de los personajes; qué cosas guardan sus corazones inquietos en el duro momento en que les toca vivir?

M. A.: En un primer momento y contando que la protagonista es una adolescente, en su corazón late la sorpresa y el miedo ante el odio que somos capaces de forjar los adultos. A partir de ahí los sentimientos se van multiplicando, cambiando, acrisolando.

FyL: En “La hija del ministro” se aprecia un claro canto al amor a la familia, a la pareja y al prójimo. ¿Es realmente posible el amor en medio de tanto dolor y odio?

M. A.: Como decía, “La hija del ministro” presta un homenaje a todos esos héroes anónimos que engrandecen a nuestras familias porque ante la marea del odio, de la muerte caprichosa fueron capaces de enfrentar un amor sin condiciones. Además, la novela es una muestra de que la familia es lo único que nos queda cuando todo lo demás ha desaparecido, el único lugar en el que somos acogidos, amados, por más que hayamos perdido todo lo demás.

FyL: La propia protagonista hija de un ministro de Alfonso XIII, Elvira Bossana, vive un intenso amor con el joven Ventura Ortuño. ¿Imagina un amor así en el Madrid de hoy?

M. A.: El amor, el buen amor, debería ser ajeno al escenario en el que se desarrollara, porque el amor tiende a la eternidad ya que esta vida de le queda demasiado corta. Elvira y Ventura son un buen ejemplo, ya que se visten de una coraza en la que la muerte no llega a clavar su aguijón.

FyL: La familia Bossana posee también unas profundas convicciones cristianas. ¿Es quizá una respuesta a la Carta que Juan Pablo II dedicó a los Artistas hace ya diez años?

M. A.: No, no hay esa relación porque estamos hablando de dos momentos históricos distintos. En todo caso, cabría preguntarse por la influencia de dicha Carta en el autor de la novela. Si así fuera, reconozco que al leerla confirmé la cercanía con la que un hombre santo y artista contemplaba mi trabajo literario, aun sin conocerlo.

FyL: Mucho ánimo con todos sus proyectos y con esta novela coral, Miguel. ¿Le veremos por Madrid pronto?

M. A.: Aquí está mi cuartel de invierno.

Vídeo 6:31

Anuncios

Etiquetas: , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: